Me Gusta ser Así y Soy Muy Feliz: Amo Estar en mi Casa

Yo amo estar en mi casa, en mi espacio, con mis cosas. La gente debe de entender que está todo bien, que me gusta ser así y que soy feliz.  Me confieso, yo soy de esas personas raras y ermitañas que prefiere estar en la ropa más vieja y fodonga que tiene en su casa para ver Netflix, leer un libro o escribir alguna idea, antes que estar en la súper fiesta, en una reunión, conociendo un nuevo restaurante o caminando por la calle.

Sea la opción que sea, yo prefiero estar en casa, cómoda, a gusto, en ropa nada glamurosa, disfrutando a mis perros y sus locuras que conviviendo con la gente y ni se diga irme de antro o a reventarme, yo soy de esa gente a la que no le gusta salir de casa, digamos que soy del tipo hogareño/fodongo.

Cada quien es feliz a su manera, y mientras hay quien odia estar en su casa, sin hacer nada y prefiere cualquier aventura, la que sea, mientras sea fuera, existimos algunos raros que preferimos la comodidad y el calor del hogar, y es que se pueden hacer muchas, pero muchas cosas sin salir de casa.

Simplemente hay a quien no le gusta salir de casa y yo soy una de esas personas, que digamos soy un hibrido entre súper ermitaña y súper popular, que por mi trabajo tengo que salir a todos lados, ir a muchas fiestas y eventos, pero entonces me acuerdo que soy de ese porcentaje de personas que prefieren quedarse en casa.

Antes que irse a un evento, un show o una fiesta, el porqué, aun no lo descubro, pero definitivamente prefiero quedarme en casa en mis términos, haciendo cosas que me gusten, antes que salir a dónde sea, así que estos últimos meses, he tenido que dejar ir muchas fiestas, cenas, comidas, desayunos y eventos exóticos, y de alguna manera me siento mal, porque son cosas o experiencias que debería vivir, pero luego me acuerdo, que soy rara, que soy reservada, que no me gusta hablar con los demás y principalmente que no me gusta salir de casa, y entonces decido quedarme.

Además de que soy media antisocial, realmente disfruto mucho quedarme en casa a inventarme alguna aventura exótica del tipo imaginario.